Durante mucho tiempo he pensado que necesitaba tener pareja para estar bien, para decir “soy feliz”. Pero no, viviendo sola me he dado cuenta que estoy fantásticamente, que puedo entrar y salir cuando me da la gana, limpiar cuando quiero, comprar lo que quiero. Para mí eso ha sido ideal, pero sí que me gustaría tener la compañía de alguien.